Felicidad y libertad. Quizás, recién a mis 30 años, estoy empezando a crecer y me cuesta, hoy siento que mi responsabilidad soy yo y debo crear mi futuro, armando mi presente, claro.
Casi ni me reconozco. Quizás creí que siempre sería una niña mimada, hoy siento que eso ya terminó y soy una adulta caminando sola en un sendero completamente desconocido. Escribo esto y quiero llorar. Acabo de descubrir que no quise, nunca quise crecer porque me refugié en mi imagen infantil e inofensiva...
(Me sale improvisar)
No llores niña porque sientes que te vas
aquí no es tu lugar, no hay tierra para jugar.
No sientas niña que te vas,
sólo quédate donde deberías estar,
te buscaré siempre para aventurar.
Sé feliz en la tierna infancia,
frágil y mágica etapa.
No te abandonaré, ni olvidaré,
debes saber que tampoco te extrañaré,
porque en mis mejores recuerdos te encontraré.
Si tu tiempo fue la infancia,
tu sitio en mí, es el corazón.
Aquí te guardo por siempre
como un ser travieso y juguetón.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario